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MIDIENDO EL ÉXITO DE UN PROYECTO


Ya están consolidadas por lo menos dos metodologías para administración de proyectos, sin embargo se nos ha quedado un poco rezagado la forma de medir el éxito del proyecto.

El manejo de proyectos no es una nueva disciplina, así parezca algo novedoso por lo que está de moda, tanto una metodología como la certificación en la misma. Lo que si es nuevo es la aceptación generalizada de unos pasos indispensables que garantizan el éxito en la gestión del proyecto.

En este orden de ideas, se tienen dos marcos de referencia, muy sólidos ambos, uno el PMBok o el cuerpo de conocimientos sobre proyectos, agenciado y promocionado por el PMI (Project Management Institute) y Prince2, que traduce Projects In Controlled Environments (proyectos en ambientes controlados), que es de dominio público y originario en el Reino unido. Tan de moda está esto, que la ISO ha anunciado el desarrollo de la norma ISO21500 precisamente para manejo de proyectos.

Es importante tener claro donde encaja la metodología de gestión de proyectos dentro el esquema general de los proyectos, un esquema general que arranca en la concepción de un beneficio, que se convierte en proyecto y se aprueba, ANTES de iniciar su ejecución. La gestión del proyecto inicia en la ejecución.

No tiene sentido aplicar ninguna metodología de gestión de proyectos antes de que el proyecto esté formulado y aprobado. Existen muchas presiones, en especial por el acelerado ritmo del mundo de hoy, para ir avanzando así no se tengan cubiertos los pasos anteriores.

Para atender este tipo de requerimientos previos a la gestión, existen metodologías para la formulación de proyectos. Metodologías generalmente aceptadas como la del Marco Lógico generada en el BID permiten de una manera muy sencilla validar la coherencia de objetivos a la luz de los riesgos identificados.

También se aplican herramientas financieras para determinar el costo/beneficio de ejecutar o no el proyecto, teniendo en claro que el beneficio es realizable, por lo general, una vez termine el proyecto y se entreguen los productos del proyecto. Con frecuencia nos olvidamos que los proyectos deben concluir, más no el producto del proyecto, y confundimos el alcance identificando tanto el desarrollo del producto como el resultado de su aplicación como parte del alcance.

Un ejemplo sencillo sería la construcción de un acueducto. Es claro el beneficio del agua potable, y aunque a primera vista no se ven beneficios numéricos, hay numerosos estudios que demuestran el beneficio social del mismo y que justificarían sin mayor problema su construcción. Acto seguido viene la construcción misma del acueducto, dentro de un proyecto cuyo alcance sea establecido desde los diseños finales (por ejemplo), hasta la primera prueba de calidad de potabilidad del agua que sale del acueducto.

Una vez terminado el acueducto, y por ende el proyecto, habrá que mantener el acueducto, hacer mediciones permanentes de la calidad del agua, y verificar los beneficios estipulados al inicio del proyecto para validar que efectivamente se están logrando.

El éxito del proyecto entonces se debe medir comparando los beneficios esperados contra los beneficios obtenidos, medición que por lo general abarca un período más largo que el la gestión del proyecto, cuyo objetivo es entregar el producto.

El éxito de la gestión del proyecto, en la que normalmente nos concentramos cuando gerenciamos un proyecto, se mide en la entrega del o los productos del proyecto, acorde a especificaciones del cliente/usuario, dentro de los tiempos y costos esperados.

En el ámbito empresarial, no es suficiente preocuparnos por la gestión del proyecto, que en últimas es solo la porción del costo, dentro del análisis del costo beneficio. También nos debemos preocupar por la obtención del beneficio, razón primordial por la cual nos embarcamos en la gestión del proyecto.

Tomado de:
http://www.deltaasesores.com/articulos/gestion-de-proyectos/4179-midiendo-el-exito-de-un-proyecto

¿QUÉ SIGNIFICA PROYECTO TECNOLÓGICO?


Se entiende por Proyecto Tecnológico una secuencia de etapas que tienen como objetivo la creación, modificación y/o concreción de un producto, o la organización y/o planificación de un proceso o de un servicio.

El proyecto tecnológico es el resultado de una búsqueda tendiente a solucionar, metódica y racionalmente, un problema del mundo material (problema tecnológico). El objetivo de un Proyecto Tecnológico es satisfacer una necesidad, deseo o demanda concreta (la necesidad de vivienda, de medios de transporte, de organizar los servicios de una ciudad, etc.).

Da como resultado un producto nuevo o mejorado que facilitan la vida humana. Todos los proyectos tecnológicos surgen después de analizar otros proyectos. Con el análisis de producto se puede observar las fallas y poder corregirlas.

Las etapas de un proyecto tecnológico son:
1. Detectar la oportunidad
2. Diseño
3. Organización y gestión
4. Ejecución
5. Evaluación

Etapas
En la escuela, adoptan una doble finalidad: incorporar este tipo de conocimiento, como un procedimiento orientado a resolver problemas, y proporcionar el manejo conceptual de las variables que en él intervienen, que no son escasas.

Se entiende por Proyecto Tecnológico una secuencia de etapas que tienen como objetivo la creación, modificación y/o concreción de un producto, o la organización y/o planificación de un proceso o de un servicio.

El proyecto tecnológico es el resultado de una búsqueda tendiente a solucionar, metódica y racionalmente, un problema del mundo material (problema tecnológico). El objetivo de un Proyecto Tecnológico es satisfacer una necesidad, deseo o demanda concreta (la necesidad de vivienda, de medios de transporte, de organizar los servicios de una ciudad, etc.).

Para resolver un problema (en nuestro caso un problema tecnológico) es conveniente aplicar un método, entendiendo por método un procedimiento reflexivo, sistemático, explícito y repetible para lograr algo, ya sea material o conceptual. Un método es fundamentalmente una actitud, una estrategia, una filosofía que, frente a una situación problemática orienta en la búsqueda de una solución.

Todo método consta de una sucesión de etapas que conducen al fin propuesto; cada etapa plantea, a su vez un problema a resolver.

En los proyectos tecnológicos, las etapas que conducen a la solución del problema son función de múltiples factores (las características del problema, cómo encarar su solución, los medios de que se dispone, cómo subdividir las etapas y cómo denominarlas, etc.), de allí las diversas formas de plantear y presentar las etapas de los proyectos tecnológicos. A título de ejemplo mencionaremos algunas.

Tres ejemplos de etapas de un proyecto tecnológico

Ejemplo 1: Identificación de oportunidades, Diseño, Organización y gestión, Planificación y ejecución, Evaluación y perfeccionamiento.

Ejemplo 2: Reconocimiento del problema, Formulación del problema, Análisis del problema, Búsqueda de alternativas de solución (investigación), Selección de la solución (decisión), Evaluación de la solución, Presentación de la solución (especificaciones).

Ejemplo 3: Detección de una situación problemática, Definición del problema, Análisis del problema, Búsqueda y estudio de antecedentes, Generación de alternativas, Construcción de prototipos, Elección de la solución, Diseño de la acción a realizar, Concreción de la solución, Evaluación de la solución.

En las diferentes etapas entran en juego, y hay que tener en cuenta, tanto los aspectos estrictamente tecnológicos, como los socioculturales, los económicos, etc.”

Como se puede apreciar, el Proyecto Tecnológico está íntimamente ligado con la resolución de problemas concretos y reales vinculados con el mundo artificial. Problemas para los cuales no se dispone una respuesta previa totalmente acabada y certera. Estos brindan la capacidad de afrontar con solvencia los problemas derivados de demandas humanas, promoviendo:

La adquisición de estrategias para hacer frente a problemas prácticos.
• El ingenio, la originalidad y la invención en el diseño.
• Habilidades creativas prácticas.
• Un enfoque autocrítico de la evaluación, ensayo, desarrollo y mejora de un producto.
• Un sentido de simplicidad y elegancia, así como de utilidad económica.

Para encontrar soluciones harán falta conocimientos obtenidos gracias al programa de estudios y una amplia variedad de habilidades técnicas, adquiridas no sólo gracias a la ciencia sino también al trabajo manual, el idioma, las matemáticas y otras disciplinas. Es muy probable que la tarea, por cuanto se relaciona con las necesidades humanas, comprenda consideraciones morales, económicas y estéticas. Para muchos, el trabajo de resolver problemas parecerá difícil aunque sólo sea porque el problema no tiene una respuesta correcta o equivocada, sino solamente soluciones buenas o malas.

Los principales obstáculos a vencer para trabajar los proyectos tecnológicos suelen estar más vinculados a las limitaciones que el sistema educativo impone, (desde las imposibilidades que se les adjudican, hasta la imposición para que reproduzcan respuestas cerradas y certeras) que a condiciones inherentes a los proyectos mismos. Superarlas no será tarea fácil, pero tampoco imposible.

Tomado de: http://www.alegsa.com.ar/Diccionario/C/1868.php

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